
- AÑO: 1986
- DIRECTOR: TOM MCLOUGHLIN.
- SUBGÉNERO: SLASHER CLÁSICO.
- TIPO DE ASESINO / M.O.: MACHETE.
- TIPO DE RESEÑA: CRÍTICA.

Rodada en 1986, por lejos la mejor de la taquilla. Siete años después de los eventos de la cinco, Jason Vorhees está realmente muerto. Pero Tommy, aún con su locura y paranoia con el tremendo asesino, decide ir al cementerio donde está enterrado y desenterrarlo para asegurarse de que realmente está muerto. Al desenterrarlo, Tommy empieza a revivir el cruel acto donde mató a Jason. De repente, un rayo cae sobre la tumba de Jason e inmediatamente revive con una tremenda fuerza sobre-humana. Es en esta película donde Jason empieza a tener una especie de poderes sobrenaturales que lo hace un máquina asesina imparable. Tommy logra escapar, pero es aprendido por la policía, a la cual le intenta explicar que Jason anda suelto nuevamente, pero por supuesto los comisarios hacen caso omiso a su advertencia y lo sueltan a las afuera del pueblo advirtiéndole que no regrese. Desde su resucitación, Jason emprende a pie el camino de regreso a Crystal Lake, matando a todo aquel que se cruza en su camino. Una vez llegado a su destino la masacre comienza. Los cuerpos empiezan a acumularse y la policía sospecha de Tommy, suponiendo que su historia con Jason lo ha conducido a la locura.
Más tarde, Tomy es apresado por la policía, pero aún así los cuerpos siguen amontonándose. Recuerdo patente una escena tremendamente lograda, donde Jason entra en una casa rodante donde unos jóvenes estaban teniendo sexo. Jason se esconde en el baño, y cuando el muchacho empieza a manejar, la mujer va a entrar al baño y asesinada por Jason que le aplasta la cara contra el vidrio del baño. El hombre que va manejando no se entera nada de esto ya que pone la música a todo volumen por lo que no ve a Jason salir del baño, quien le clava un cuchillo en la sien provocando que la casa rodante choque y vuelque de manera estruendosa. Cuando todo termina la puerta del vehículo se abre y Jason aparece, se para en el borde y la cámara se va alejando lentamente, mostrando un Jason temible, poderoso y por sobre todas las cosas totalmente VIVO.
Finalmente, a la policía no le queda otra que confiar en Tomy y les explica que la única forma de matar a Jason es matarlo donde todo empezó, es decir ahogarlo nuevamente en el lago Crytal Lake. Para no hacer tan largo el resumen, esto es logrado después de tremendos intentos por detener a un Jason que es totalmente consiente de su tremendo poderío sobrenatural.